Paciente realizando ejercicio terapéutico guiado con banda elástica durante una sesión de fisioterapia personalizada en consulta

Terapias pasivas y activas en fisioterapia, ¿cuándo usar cada una?

Cuando acudís a consulta, una de las dudas más frecuentes que escucho es esta: “¿Me vais a dar masajes o voy a tener que hacer ejercicios?”

La respuesta corta es: depende. Y la respuesta profesional es: depende de vuestra valoración, de vuestra fase de lesión y de vuestros objetivos.

En fisioterapia, no todo vale para todos ni todo sirve siempre. Por eso hoy quiero explicaros, de forma clara, cuándo utilizo terapias pasivas, cuándo activas y por qué combinarlas suele ser la mejor decisión.

1. ¿Qué son las terapias pasivas en fisioterapia?

Las terapias pasivas son aquellas en las que yo aplico el tratamiento y vosotros recibís, sin una participación activa por vuestra parte en ese momento.

Algunos ejemplos habituales en fisioterapia son:

  • Terapia manual
  • Electroterapia
  • Electropunción
  • Magnetoterapia
  • Tecarterapia (diatermia por radiofrecuencia)

Estas herramientas tienen un objetivo muy concreto: disminuir dolor, modular inflamación y preparar el cuerpo para moverse mejor.

En mi consulta, Francisco Reyes Fisioterapeuta, utilizo las terapias pasivas cuando están justificadas, no por costumbre ni para “rellenar” sesiones.

2. ¿Cuándo tiene sentido usar terapias pasivas?

Las terapias pasivas pueden ser muy útiles en fases iniciales del tratamiento, especialmente cuando:

  • El dolor es elevado
  • Existe mucha limitación de movimiento
  • El tejido está sensibilizado
  • Necesitamos crear un contexto de seguridad para empezar a movernos

En estas situaciones, pretender que hagáis ejercicio sin preparar antes el cuerpo no suele ser la mejor opción.

Pero quiero que tengáis algo claro: las terapias pasivas por sí solas no resuelven el problema a largo plazo. Si solo “quitamos el dolor” pero no trabajamos la causa, el problema suele volver.

Solicitad vuestra valoración y empezamos a trabajar juntos desde el primer día.

3. ¿Qué son las terapias activas en fisioterapia?

Las terapias activas son aquellas en las que vosotros sois parte fundamental del tratamiento. Aquí el protagonista es el movimiento, pero siempre bien guiado y con un objetivo clínico.

Hablamos de:

  • Ejercicio terapéutico
  • Trabajo de fuerza progresiva
  • Mejora de movilidad
  • Control motor
  • Reeducación del movimiento

En fisioterapia, el ejercicio no es hacer deporte, es tratamiento. Cada ejercicio tiene un porqué, un cuándo y un cómo

4. ¿Cuándo priorizo las terapias activas?

Las terapias activas son esenciales cuando buscamos:

  • Recuperar función
  • Ganar fuerza y estabilidad
  • Reducir el miedo al movimiento
  • Prevenir recaídas
  • Devolver autonomía y confianza

En fases más avanzadas de la recuperación, el ejercicio terapéutico se convierte en la herramienta principal.

Por eso insisto tanto en que seáis parte activa de vuestro proceso. Yo os guío, os corrijo y adapto el plan, pero vuestro cuerpo necesita moverse para mejorar. Descubrid cómo mis servicios de fisioterapia se adaptan a lo que realmente necesitáis.

5. ¿Pasivo o activo? El error de elegir solo uno

Uno de los mayores errores que veo es pensar en blanco o negro:

  • “Solo masajes”
  • “Solo ejercicios”

En fisioterapia, la clave está en saber combinar. Las terapias pasivas preparan el terreno. Las terapias activas consolidan el cambio. Cuando integro ambas, el tratamiento es más eficaz, más lógico y más duradero.

Eso sí, el orden, la dosis y el momento importan. Y eso solo se decide tras una valoración adecuada.

6. ¿Por qué no aplico tratamientos estándar?

Cada cuerpo responde de forma distinta ante una misma lesión.
Por eso no trabajo con protocolos cerrados ni recetas universales.

En Francisco Reyes Fisioterapeuta, cada sesión parte de:

  • Escucharos
  • Evaluar vuestro movimiento
  • Analizar vuestro día a día
  • Entender qué necesitáis en este momento

A partir de ahí decido qué terapia pasiva usar, cuándo retirarla y cómo introducir el ejercicio adecuado.

7. ¿Queréis saber qué necesita vuestro caso?

Si lleváis tiempo con dolor, si habéis probado “de todo” o si no tenéis claro qué tipo de tratamiento os conviene, lo mejor es empezar por una valoración profesional.

Escribidme o reservad vuestra cita y comenzamos vuestro proceso de recuperación.