La adicción no es solo el consumo de una sustancia o la repetición compulsiva de una conducta. Es un síntoma de algo más profundo que muchas veces no se ha podido nombrar: vacío, dolor, frustración, trauma, desconexión. En mi trabajo con personas que buscan terapia para adicciones en Granada, he aprendido que el verdadero tratamiento empieza cuando escuchamos a la persona más allá del hábito que la domina.
Por eso, no se trata simplemente de “dejar de consumir”. Se trata de reconstruir, paso a paso, una nueva manera de relacionarse con uno mismo, con los demás y con la vida.
1. ¿Cómo es mi enfoque terapéutico?
Trabajo desde una mirada integradora, basada en el respeto y la individualidad de cada proceso. Sé que no hay dos historias iguales, por eso la terapia que ofrezco es siempre personalizada. Acompaño tanto casos de adicción a sustancias (alcohol, tabaco, cocaína, benzodiacepinas, entre otras) como adicciones conductuales (compras, relaciones, tecnología, etc.).
En cada proceso terapéutico incorporo:
- Una escucha activa y sin juicios, para que puedas expresarte con libertad.
- Herramientas prácticas que te ayuden a identificar detonantes, gestionar emociones y fortalecer tu autocontrol.
- Un acompañamiento emocional profundo, para que el cambio sea sostenible a largo plazo.
- La posibilidad de incluir a familiares en el proceso si tú lo consideras necesario.
2. Terapia en Granada, presencial y con un enfoque cercano
Mi consulta está ubicada en Granada, y es un espacio diseñado para generar calma, confianza y presencia. Trabajo en sesiones individuales de una hora, donde no solo hablamos del consumo, sino también del origen del malestar, de la historia personal, de las heridas y de lo que se necesita reparar internamente para poder avanzar.
Creo que el espacio terapéutico debe ser un lugar de seguridad emocional, no de imposición ni presión. Y por eso cada sesión se adapta a tu ritmo, a tu disponibilidad interna, y a tus propios objetivos.
3. ¿Cuándo pedir ayuda?
Hay momentos en los que el consumo deja de ser una opción y empieza a sentirse como una carga, una trampa o un círculo sin salida. Si sientes que estás en uno de esos momentos, quiero decirte que no estás solo.
Algunas señales de que podrías beneficiarte de una terapia son:
- Intentas dejarlo y vuelves a caer.
- Sientes culpa, frustración o ansiedad tras consumir.
- El consumo ha empezado a afectar tu vida laboral, personal o familiar.
- Te sientes solo o incomprendido en lo que estás viviendo.
- Has perdido motivación por las cosas que antes te importaban.
Pedir ayuda no es una muestra de debilidad, sino de fortaleza. Es un paso valiente hacia tu bienestar.
4. ¿Y si hay recaídas?
Las recaídas no significan que el proceso ha fracasado. Significan que hay algo más que necesita ser mirado con mayor profundidad. En mi forma de trabajar, las recaídas se abordan sin culpa, como una oportunidad de ajuste, reflexión y redirección.
Muchas veces, es tras una recaída cuando se consolida de verdad el cambio. Porque el camino hacia la recuperación no es lineal, y eso también es parte del aprendizaje.
5. Estoy aquí para acompañarte
Si estás buscando terapia para adicciones en Granada, quiero que sepas que cuentas con un espacio profesional, humano y respetuoso para comenzar tu proceso. Estoy aquí para ayudarte a reconstruir desde la raíz, con compromiso, herramientas y presencia real.