Como escritora, pero sobre todo como lectora empedernida, me lo he preguntado muchas veces: ¿qué buscamos realmente cuando abrimos una novela romántica histórica? Porque sí, hay épocas, bailes, cartas, miradas que arden sin tocarse… pero también hay mucho más.
Hoy quiero hablarte desde mi experiencia como autora de Las Magnolias de Amy, pero también desde mi pasión como lectora. Porque antes de ser Maryory Egleed, la escritora, fui esa mujer que subrayaba frases en silencio y suspiraba en medio del transporte público con un libro entre manos.
1. Buscamos emociones reales, aunque la historia sea del pasado
Quizá suene contradictorio, pero no lo es. Las lectoras de novela romántica histórica queremos que el corazón nos lata como si estuviéramos ahí, aunque sepamos que esa realidad ya no existe. Queremos sentir con los personajes. Queremos vernos reflejadas, aunque lleven corsés y escriban con pluma.
No se trata solo de recrear el pasado, sino de hacerlo humano, emocional, profundo. Que nos atraviese.
Si también buscas novelas que te hagan sentir, emocionarte y reconocerte, estás en el lugar correcto. Explora mis historias y encuentra esa que conecte contigo.
2. Personajes femeninos con voz, no con permiso
Una de las transformaciones más bonitas que he visto en el género es esta: ya no nos basta con protagonistas que «esperan ser rescatadas». Hoy buscamos mujeres que dudan, que luchan, que eligen, que se equivocan y que aman con toda su complejidad.
En Las Magnolias de Amy no quise crear una heroína perfecta, sino una mujer con contradicciones, con miedos, pero también con una voz que insiste en salir. Porque tú y yo también somos así. Y nos gusta reconocernos en las novelas.
3. Tramas que emocionen, no que se repitan
Sabemos que en muchas novelas románticas históricas hay ciertos elementos que se repiten: el secreto, el escándalo, la clase social, el deber frente al deseo… y nos encantan. Pero también pedimos algo nuevo.
Una vuelta de tuerca, un conflicto interno distinto, un punto de vista inesperado. No queremos leer lo mismo una y otra vez. Queremos historias que nos sorprendan, que nos reten, que nos dejen pensando después de cerrar el libro.
4. Detalles históricos que no sean solo decorados
Cuando una novela está bien documentada, se nota. No porque se inunden los diálogos con datos, sino porque el mundo que rodea a los personajes se siente real. La época no es un fondo pintado: es una parte viva de la historia.
Nos interesa aprender mientras leemos, entender contextos, descubrir cómo se vivía, se amaba o se desobedecía en ese tiempo. Esa profundidad histórica es parte de lo que hace especial a este género.
¿Te has sentido identificada como lectora o quieres contarme tu experiencia? Escríbeme y compartamos este amor por las novelas que dejan huella.
5. Un estilo que acaricie, no que empalague
El lenguaje importa. La forma en que una novela está escrita puede elevar una historia o hacerla plana. Como lectora, adoro cuando una frase me obliga a parar, releer, subrayar. Cuando las palabras parecen escogidas con delicadeza.
No buscamos cursilería sin sentido. Buscamos belleza, ritmo, autenticidad en la forma de narrar. Y sí, también buscamos ese tipo de frases que se quedan con nosotras mucho después de terminar la lectura.
6. Amor, pero no a cualquier precio
Queremos historias de amor, claro. Pero no a costa de que ella se anule, ni de justificar conductas cuestionables «porque era otra época». Hoy pedimos romances donde haya pasión, deseo, entrega… y también respeto mutuo.
Queremos ver el crecimiento de ambos personajes. Queremos relaciones que inspiren, no que frustren. Y eso, como escritora, también lo tengo muy presente.
Tú, que estás aquí leyendo esto, ¿te has sentido identificada? Porque si hay algo que compartimos las lectoras de novela romántica histórica hoy es esto: buscamos sentir. Buscamos verdad. Buscamos belleza que duela un poco y que cure también.
Y si Las Magnolias de Amy ha nacido, es porque también quiero ofrecerte eso. Una historia que te abrace desde el pasado y te hable al corazón en el presente.
Si también sientes que este tipo de novelas te acompañan, te invito a leer el primer capítulo.