El PVC impulsa el aislamiento térmico ante el alza energética

El aumento del consumo energético y el encarecimiento de la electricidad están llevando a muchos hogares a replantearse sus soluciones de cerramiento. En este contexto, el PVC se consolida como un material clave gracias a su alto aislamiento térmico y su capacidad para mantener la temperatura interior estable. Las ventanas de PVC reducen las pérdidas de calor en invierno y el exceso de calor en verano, ayudando a optimizar el consumo energético.

Además, su durabilidad y bajo mantenimiento lo convierten en una opción eficiente y sostenible. Cada vez más viviendas apuestan por este sistema para mejorar confort y ahorro. Una tendencia creciente en España según expertos del sector residencial actual.