Si sientes que una y otra vez te encuentras en situaciones similares, con relaciones que se repiten o emociones que vuelven aunque cambien las circunstancias, quiero que sepas algo importante: no es casualidad. Repetir patrones emocionales es más común de lo que parece y tiene una explicación psicológica profunda.
Desde Alba Herrera, psicología y sexología, acompaño a personas que llegan a consulta con esta misma pregunta: “¿Por qué me vuelve a pasar lo mismo?”.
La terapia es una herramienta clave para comprender estos patrones y, sobre todo, para empezar a transformarlos.
1. ¿Qué son los patrones emocionales y por qué se repiten?
Los patrones emocionales son formas aprendidas de sentir, pensar y actuar frente a determinadas situaciones. Se construyen a lo largo de la vida, especialmente en las primeras relaciones significativas, y suelen mantenerse de manera inconsciente.
Aunque a nivel racional quieras algo diferente, tu sistema emocional tiende a buscar lo conocido. Incluso cuando eso conocido genera malestar. Por eso, muchas veces se repiten vínculos, conflictos o reacciones que no te hacen bien.
No se trata de falta de voluntad ni de “no aprender la lección”. Se trata de mecanismos emocionales automáticos que necesitan ser comprendidos y trabajados en terapia.
Si sientes que repites los mismos patrones emocionales, la terapia puede ayudarte a comprenderlos y empezar a relacionarte contigo de una forma más sana.
2. La influencia de la historia personal
Tu historia emocional tiene un peso importante en los patrones que repites hoy. Las experiencias tempranas, los modelos de relación que has observado y la forma en la que aprendiste a gestionar tus emociones influyen directamente en cómo te vinculas contigo y con los demás.
En consulta, trabajamos para identificar de dónde viene ese patrón:
– ¿Qué aprendiste sobre el afecto?
– ¿Cómo resolvías el conflicto?
– ¿Qué lugar ocupabas en tus relaciones?
La terapia no busca culpar al pasado, sino entenderlo para que deje de dirigir tu presente.
3. Cuando lo conocido se confunde con lo seguro
Uno de los motivos por los que los patrones se mantienen es porque el cerebro asocia lo familiar con lo seguro, aunque sea doloroso. Cambiar implica incertidumbre, y la incertidumbre genera miedo.
Por eso, muchas personas saben que algo no les hace bien, pero aun así repiten la misma dinámica. En terapia, trabajamos para que puedas ampliar tu zona de seguridad emocional y empezar a elegir desde la conciencia, no desde el automatismo.
Si quieres trabajar tus patrones emocionales con acompañamiento profesional, escríbeme y agenda tu primera sesión de terapia.
4. El papel de la terapia en el cambio de patrones
La terapia ofrece un espacio seguro donde observar tus patrones sin juicio. Juntos analizamos qué se activa en determinadas situaciones, qué emociones aparecen y qué necesidades hay detrás de esas respuestas.
El acompañamiento terapéutico te permite:
- Identificar patrones que antes pasaban desapercibidos
- Comprender su función emocional
- Desarrollar nuevas formas de responder
- Aprender a relacionarte de manera más sana contigo y con los demás
El cambio no ocurre de un día para otro, pero cada sesión te acerca a una mayor libertad emocional.
5. Responsabilidad emocional y autocompasión
Trabajar patrones emocionales no significa exigirte más ni culparte por lo que sientes. Al contrario. En Alba Herrera, psicología y sexología, pongo especial atención en que el proceso terapéutico se base en la autocompasión y el respeto por tu ritmo.
Asumir responsabilidad emocional es reconocer lo que te ocurre y decidir cuidarte de otra manera. La terapia te acompaña en ese camino, ayudándote a sostener el cambio sin castigarte por lo que fue.
6. Elegir diferente también se aprende
Muchas personas creen que cambiar un patrón es cuestión de fuerza de voluntad. La realidad es que elegir diferente se aprende, se practica y se sostiene con acompañamiento.
En terapia, no solo hablamos de lo que pasa, sino de cómo aplicar lo trabajado en tu día a día: en tus relaciones, en tus límites, en la forma en la que te hablas y te tratas.
Cada pequeño cambio cuenta y genera un impacto real en tu bienestar emocional.
7. Dar el paso hacia un proceso terapéutico
Si sientes que estás cansada o cansado de repetir las mismas historias, conflictos o emociones, quiero decirte algo con claridad: no tienes que hacerlo sola ni solo. La terapia es un espacio para entenderte, cuidarte y empezar a construir nuevas formas de relacionarte.
Empieza hoy tu proceso terapéutico y date la oportunidad de elegir diferente.