Vivir con estrés o ansiedad de forma constante puede afectar a tu día a día más de lo que imaginas:
- Dificultad para dormir
- Preocupación continua
- Irritabilidad o agotamiento
- Falta de concentración
La terapia psicológica te ayuda a identificar el origen del malestar, aprender a gestionarlo y a recuperar el equilibrio emocional. No tienes que normalizar sentirte así.
👉 Consulta con un profesional.